Perplejidades


Existen…existen…existen…

O Existían?

Delirios instintivos

A!, de acuerdo. Supervivencia

Tal vez eso

Existen

Existieron?

Existían palabras que curaban paraplejías

Y esas cosas, esas, que causaban jaqueca

Las curaban, o las apaciguaban

Existían, existen

Existieron?

Bueno, no hay motivo…al fin y al cabo

Al fin…

Tal vez eso…


Estoy enlatada. Estoy en una lata de sardinas. Oye tu, deja de golpearme. Estoy muy golpeada, y las risitas tétricas se meten en mis sábanas todas las noches a las 10 para las 12.

Estoy sentada, estoy sentada. Y por ahí todo el mundo se ríe por un mal chiste, y por allá hablan con pasión  sobre el arte del carajo y yo me encojo de hombros y finjo que no sé nada de nada, porque no me conviene o porque estoy muy aburrida.

Me acabo de acordar que existo. Y me ha dado nauseas pensar en todas las consecuencias del insidioso y tragicómico hecho que implica todo ello. Estoy sentada, estoy sentada, y mi café está frío.

Me dicen no sé qué cuantas cosas sobre los no sé  cuantos qué, y yo sonrío y respingo las narices, y termino de devorarme  la uña de mi pulgar derecho. Y de pronto amo a Sinatra cantando esa canción para alguien que no ama y de pronto me arquean las cejas cuando menciono eso de lo terrible del color verde.

Por ahí una que otra fotografía de la Torre Eiffel, y por allá la de una llama desnutrida. Y la gente sonríe y habla con delirio y yo termino de observar mi ojo reflejado en la cuchara mojada.

-Responde, no quieres?

- Que cosa?, de qué me hablas?

- Del hecho, de lo propio

- Lo propio era un hecho?…me da risa

- No es cierto, causa pena

Aquí me paro y me mareo y me río con todos ellos

- Da pena, ¿Qué cosa no da pena últimamente?

- El sol y las estrellas..

- El mundo de los sin cabeza

Y así es o así era, otro café y más agonía, se parafrasea a Schopenhauer, y se sienten zumbidos de abeja

“Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre… La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido. La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo y después morir… Y así sucesivamente por los siglos de los siglos hasta que nuestro planeta se haga trizas”.

Aquí caigo, es irremediable, y Edith Piaf me mata, se agudiza con “les feuilles mortes”

Y de pronto odio todo, sentada en el piso…pero todo el mundo está demasiado ebrio para notarlo, y yo me sonrojo y también me desarmo.

Y así empieza…la muerte del día, con comentarios cotidianos de lo jocoso de la “macabrería”  y la gente se pone poética y danza a través de palabras de mil deformaciones…

If we materialise the myth
We never trivialise the kiss
If we materialise the myth
We never trivialise the kiss
If we materialise the myth
We never trivialise the kiss
If we materialise the myth
We never trivialise the kiss

…tengo sueño…me voy a morir.

Muchas veces el olor de los peces nos emborracha y parece más suave que el perfume de las rosas.

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