Pataletas

Hace tiempo que tengo una sensación de amor y de odio con este mi blog confesionario. Yo entiendo y sé que sus motivos existenciales puedan resultarles muy banales a todos ustedes, pero dentro de todo, su finalidad terapéutica le ha servido a esta acumuladora de palabras que tan obsesionada está en darles formas –y me estoy refiriendo a mi misma, su humilde servidora-.

A pesar de lo que digo, reitero lo de la idea de la sensación de amor y odio. Y es que a veces, sencillamente me desespero con todo esto. Tengo oculta mi identidad, aunque no tan bien oculta para muchos, y a veces es del todo vergonzoso.

Aquí estoy, anunciando que soy de las personas que se hacen pichi en los calzones –por esto del miedo-, una gallina consumada. Sí, es cierto, mis ataques de sinceridad no ayudan cuando tengo cosas que esconder frente a otros. Pero al final, por ahora soy sólo esto. Desearía contarles que soy más interesante o que hago cosas importantes, o que soy una cómica fatal…pero no ocurre. Soy como un chimpancé ansioso, que como ya lo mencioné, acumula palabras, frases e ideas reiterantes sobre la misma crisis una y otra vez.

TENGO EN SERIO LA MISMA CRISIS UNA Y OTRA VEZ.

Hoy revisaba mi blog haciendo clic en artículos al azar. Hace 2 años que vengo hablando de esa cosa llamada “futuro” y en cómo me aterraba todo ello. Hoy propiamente hablando estoy dentro de ese “futuro” del que tanto hablé hace dos años, y es tan molesto saber y asumir ahora que todo pasó como una ráfaga absurda que sólo terminó despeinándome, y que la incertidumbre sigue en su mismo grado y magnitud, y que al final todo sigue sin ocurrir, y que mis planes están en stand by…es frustrante, en serio.

No sé, cómo hace el resto. Siempre los veo tan felices, conservando la compostura, sonriendo de más, logrando cosas a montones y besuqueándose con el universo. El resto siempre se ve estúpidamente feliz cuando uno está en plena pataleta, y uno sólo atina a asumirse como alguien sumergido en la queja eterna existencial, y créanme que yo no quiero ser así, pero esto de que no pasa nada me está aterrando aún más y total ya no sé nada.

-PIENSE USTED AHORA EN TAXIS AMARILLOS Y PERRITOS DE CABEZAS MÓVILES-

No soy nadie para creerme que merezca yo muchas cosas, tampoco he sido muy noble, ni una persona de grandes esfuerzos. Pero, para variar el asunto, debería al menos tener una cosa concretamente satisfactoria en este cuento, ¿no creen?, y yo la necesito y la quiero, porque no quiero borrarme, ya les dije, no quiero borrarme y sin embargo cada día siento que me borro más.

Pero así es todo, y lo único que veo por ahora frente a mi es una puerta cerrada con un enorme letrero con un solo mensaje: “ESPERE”

¿Cuánto más?

En serio, debo salir de esta ciudad ya.

-UNA PALOMA PASA VOLANDO FRENTE A MI CON SOLEMNIDAD Y SE CAGA SOBRE EL JARDÍN EXCESIVAMENTE CUIDADO Y PROTEGIDO POR MI PADRE-

Informando, ahora, sobre otros panoramas. No hay mucho más. Mi alma está repleta –ya no de escorpiones- pero si está apolillada. No hay amores, ni glorias, ni grandes batallas, ni odios, ni vergüenzas flemáticas, ni nostalgias infinitas, ni ganas de algo en concreto.

Me fumo un cigarrillo, me muerdo el pulgar derecho, y sonrío contemplando todo lo que discurre allí abajo.

Se me viene una frase de Houellebecq a la cabeza: “¿Ves a esas criaturas de allí?, ¡son hombres!”. En serio, que dificultoso es esto de las existencias.

A continuación sorbo mi té, y acaricio a mi gato, prendo la tele, y veo las noticias sólo por mi fea afición por el masoquismo.

Y tiemblo un poco, porque hace frío, y nadie me ha ofrecido nunca prestarme un suéter. Tiemblo un poco porque tengo pesadillas, y porque debo escribir una carta a un ex amigo, y publicarla aquí, para alivianar mi ego y la traición que he recibido, pero no me atrevo, no me atrevo.

Y así se me escapa el sábado que se ha convertido ahora en domingo. Y releo estas líneas y me reprendo por estúpida.

Disculpen ustedes. Mi estupidez es crónica y aún no me han recetado ninguna pastilla.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s